I never thought would happen ...

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Fear of losing you [Capítulo 3]

Título: Fear of losing you
Autor: Albi
Parejas: Adam/Alba, Matt/Didi, Syn/Ire, Jack/Mery, Jared/Moni, Nicholas/Clau, Shane/Ana, Frank/Shara, George/Abie, Louis/Gaby, Ray/Bea, Cristhian/Laura, Miguel/Aria, Brad/Sally, Eduardo/Sofi, Zacky/Amanda y las que salgan ;D
POV: Tercera Persona.
Resumen: ...Si de verdad me quieres, entonces, ¿dejarás que me valla?...Y si quieres que sea feliz ¿crees que así lo seré?...
Disclaimer: La idea está ahí...Pero la idea se desarrollará igual que mi mente maliciosa...
Advertencias: Didi y Albi conocen a Ire.
Notas del Autor: Amo a Adam por estar tan bueno y a Ire por ayudarnos xD
Dedicaciones: Para Didi y para Ire y a todas mis locas y a quién lo lea ;D

Cap 3. ``Encuentro inesperado´´


Irene se siente extrañamente extraña cuando pasa por esa zona de la ciudad. Una zona oscura, descuidada y tenebrosa, en la cuál nunca sabes lo que va a ocurrir. Todas las ciudades tienen una; el barrio de putas, matones, bandas callejeras y por último y no menos peligroso...Vampiros...Lo más peligroso diría ella. Es verdad que desde que vió cómo uno de esos zombies con colmillos se alimentaba del cuello de una persona, le dan algo de miedo, pero a la vez es interesante. Si ella tuviese un amigo vampiro le molaría bastante. 


- ¡Heeeeeeey, quita de en medio!.- Gritaba una chica pelirroja, de ojos claros y alta, agarrando de la mano a otra chica de menos estatura y de ojos grises. Iban a una velocidad sorprendentemente rápida.
 
- Pe-perdón.- Dijo Irene, una chica de ojos marrones y tez café. La pelirroja derrepente paró y la morena que iba con ella calló al suelo, consecuencia del brusco frenazo.
 
- Ahí va, ¿Didi, estás bien?.- Le preguntó la chica pelirroja. La chica morena de ojos grises se levantó agilmente, aunque con torpeza ya qué ahora su tobillo no se encontraba en el mejor estado para caminar o correr.
 
- ¿Estáis bien las dos?.- Preguntó Irene, anque sin ninguna expresión de preocupación en su rostro
 
La pelirroja la miró y se acercó a ella. Irene se estremeció por aquella ruda mirada.
 
- ¿Cómo te llamas?.- Cuestionó atrozmente
 
- Alba, te recuerdo que no tenemos tiempo para hablar, nos persiguen.- Interrumpió la oji-gris llamada Didi
 
- Entonces, dime como correr con tu pie así, Didi.- Respondió molesta la pelirroja, cuyo nombre es Alba

Didi se calló mirando al suelo.

- Soy Irene Price.- tendió su mano.

- Yo soy Alba Nishon y esta es mi mejor amiga Didi Riverd y estamos en problemas.- Aceptó el saludo de mano de Irene.

- ¿Y?.- Irene miró a Didi, la cuál gruñía de dolor.

- Que son vampiros los que nos siguen, ayúdanos, por favor.- Alba miró a su amiga. Ésta cayó al suelo por el desgarrador dolor en el tobillo, así sentandose en el desgastado y sucio suelo.

- Albi, Creo...Creo que estoy sangrando.- Didi bajó su calcetín para dejar ver la herida. Albi velozmente se aproximó a su amiga herida.

- Eso no se vé bien.- Dijo Irene desanimada

- ¡Por eso! ¡Y ahora es peor!

- ¿Por?.- Cuestionó Irene anonadada

- Porque los vampiros cuando huelen sangre son como lobos hambrientos que persiguen su presa...¡Dios, qué corta eres!

- Todo el mundo me dice lo mismo.- Dijo sin expresión en su rostro.- Piensan que no tengo sentimientos por tener esta solvente expresión en mi cara...Os ayudaré, vivo por aquí cerca.

- ¿De verdad? ¡Gracias, te recompensaré!- Dijo la pelirroja ayudando a su amiga a levantar

- No grites, tienen un buen oído, ¿no?- Declaró Irene

- Sí..¿cómo...?- Alba quedó asombrada por el comentario.- Vamos, no tenemos tiempo que perder.

Albi cogió el brazo derecho de Didi e Ire cogió el izquierdo.

- ¿Y ahora qué?.- Preguntó Ire
 

- Ahora...Preparate.- Alba miró al frente y Didi cerró los ojos

Alba impulsó sus pies y la aceleración las sacudió a las tres, haciendo que fueran a la velocidad de la luz.

- ¿¡Eres tambien vampira?!.- Gritó Irene en un intento de que Alba la oyera. Pero esto resultaba difícil si ibas a tremanda velocidad, casi flotando.

- ¡¡¡NOO!!! ¡Escucha, guiáme hasta tu casa!

- Va...¡Vale!

Así pues, Irene le indicó el camino de principio a fin y consiguieron llegar. Nadie las sigió, así que, estaban a salvo de cualquier amenaza.

-:-

- Joder, Brad, ¿por qué te tuvistes que parar para verle el culo a una tía?

- Estaba buena, Syn, entiendelo.

- ¡Callaos ya!.- Protestó Matt.- ¿Qué hacemos, Adam? Las hemos perdido.

- Esa chica vale mucho. La encontraremos.- Afirmó Adam.- Hablaré con mi amo, George, para solicitar una búsqueda. Lo entenderá si le hablo de ella y sus poderes.

- ¿Hablar con el arcángel George? Eso es un poco peligroso, ¿no?

Adam miró fijamente a Brad.

- Adam, no se lo tengas en cuenta es nuevo en esta zona.- Excusó Matt

- Bien, pero que te quede claro, Brad, que estás hablando con el jefe de los guardias oficiales del arcángel George, no olvides mi posición y quién soy.
 

Para cualquier humano, la declaración de Adam sería nada más que una frase si mérito alguno, pero para la escala de VAMPIROS-ÁNGELES-ARCÁNGELES, es bastante importante, ya que el puesto de jefe de los guardias de un arcángel es como estar hablando de la mano derecha de un gobernador.

Brad quedó totalmente petrificado.

- Losiento, Adam, no sabía nada.

- Pues ahora lo sabes todo.- Los ojos de Adam brillaron en color cobrizo por un instante.
 
- Adam, déjale, es novato.
 
Adam cerró los ojos durante un segundo y después los abrió, volvieron a ser azul hielo.
 
- Matt, vamos.
 
- Verga, hoy hay reunión en mi puñetera casa. Ya hemos faltado bastante, chicos.
 
- Valla pajada.- Anunció Zacky
 
- Y qué lo digas.- Le dió la razón Syn
 
- Bueno, pues iremos. Tu hermana nos espera, ¿no?- Preguntó emocionado Zacky
 
- Estás demasiado pillado de Amanda, Zacky.- Mencionó Syn
 
- Sí, tío, y es mi hermana.- Matt cruzó los brazos avanzando varios pasos para ponerse a la misma altura que los demás.- Y aparte de eso, ella es demasiado buena para ti. Se pasa la vida regañandome por fumar. Diría que es virgen.- Matt y los chicos rieron, menos Zacky y por supuesto el casi inexpresivo de Adam.
 
- No digas mamadas, tu hermana es genial aunque sea virgen.
 
- Las virgenes son así, Zacky, pero se volverán malas después de su primer polvito.- Syn miró a su mejor amigo, Zacky.- Créeme, son unas mosquitas muertas.- Después de decir esto, Syn se arrepintió.
 
- Mamón, es mi hermana de quién hablas...¡Retira lo dicho o te mato!- Matt se acercó a Syn
 
- Bueno, chicos, chicos, ya está, dejadlo.- Una chica rubia salió de la nada para interponerse entre Matt y Syn.
 
Luego, una morena de pelo dorado, llegó después.
 
- ¡Retiralo, maldito hijo de puta!.

- Besa mi culo, Matt.
 
- ¡¿Cómo?! ¡¡¡Ven aquí!!!- Matt intentó empujar a la rubia, pero ésta aguantó.
 
- ¡Chicos, chicos! ¡Vamos, parad!.- Bramó la chica morena.- Que...Pareis...¡¡YAA, COJONES!!

Todos quedaron mirando a la morena.
 
- Joder, macho, cómo sois.
 
- Gracias, Moni.- Manisfestó Adam.- Llegamos tarde, moved el culo
 
- Uuff...Por poco.- Suspiró la rubia arreglandose su cabello desarmado por los empujones

- Tranquila, Ana, yo controlo a los machitos de turno.
 
- Sí, ya, mejor.- Admitió Syn
 
-:-
 
- ¿Entonces hoy hay reunión de chupasangre?
 
- Vampiros.

- Chupa-sangre.
 
- Ahaha, tiene gracia, vampiros chupasangre, ahaha.- Rió Didi, así bailando en su cómodo asiento. Alba e Ire la miraron.- Sí, escuchad. Vampiros, chupa-sangre, vampiros, chupa-sangre, Vampiros chupa-sangre, lalalá
 
- Ay, dios, ¿qué le pasa?

- Nada, Irene, siempre es así cuando tiene una herida. Así es como evita el dolor.
 
- Guau...

- Ya ves...¿En dónde?
 
- ¿En dónde qué?

- En que lugar realizarán esa reunión.
 
- No estoy segura...Pude oír la conversación, pero no pude ver de quiénes se trataban.
 
- Joder...¿No tienes ni una sola pista?
 
- Ahora que recuerdo...Sí.
 
- ¿Encerio? Dime, dime.
 
- Esto lo encontré tirado cuando desaparecieron.- Irene cogió una pulsera en la que había cosido el nombre de ''Amanda'' y se la enseñó a Alba

- ¿Amanda?...Joder, ¿y ahora qué?
 
- Espera.
 
- ¿Qué?
 
- Eso, ¿qué?.- Se unió a la conversación Didi, aunque había estado al tanto de todo desde el principio.
 
- Hay una Amanda en nuestro instituto y tiene un hermano llamado Matt.
 
- ¿Y cómo sabes eso?.- Cuestionó Didi dubitativa
 
- Mi madre es profesora y hermana de la directora. A veces, me meto en su despacho para leer los papeles de cada alumno...Casi que me los sé todos.
 
- Todos, ¿todos?.- Preguntó Didi asombrada
 
Irene sacudió la cabeza.
 
- Entonces, ¿sabes el teléfono o donde viven esa tal Amanda y Matt?- Consultó Alba
 
- Sí...Ems...Déjame pensar...667890056.

- ¿Ese es el de Amanda o el de Matt?
 
- Es el de Amanda.
 
- Bien.


- Albi, ¿qué piensas hacer?-Preguntó Didi 



- Llamar.- Alba le giñó el ojo.  A continuación, cogió su telefonó y marcó el número que segundos antes había pronunciado Irene. Esperó tres pitidos. Atendieron al teléfono con un hola y Alba puso el manos libres.


- Hola, soy Alba, una chica de tu instituto.


- Yo soy Amanda, pero, ¿qué quieres, Alba? Porque la verdad ahora estoy en una reunión.


Alba abrió los ojos como platos y miraba de Didi a Ire, y de Ire a Didi, en señal de ''Es verdad''
- ¿Hola? ¿Hay alguien?


- Sí, perdona.


- Vé al grano.


- Verás, esque no tengo muchos amigos y te tengo en clase de Mates, así que pensé en que hiciéramos el trabajo juntas.


- ¿Qué trabajo?


- Oh, ¿no te dijeron? Ayer faltastes y pensé que te lo comentarían...En fin, ¿harías el trabajo conmigo?


- Sí, por supuesto. 


- Voy yo a tu casa, esque la mía no es buen lugar.


- La mía tampoco.


- ¿Eh? Venga, vamos, porfi.


- Bien, vale, Calle Asafrán Calabrán, número 25. Ven mañana por la mañana. Adiós.


Amanda colgó. Alba se volvió a guardar el móvil en el bolsillo de la corta falda del colegio.


- Lo tenemos.- Sonrió


- Sí, ya, ¿y ahora qué?- Preguntó Didi molesta


- Chicas, ¿nunca habeis querido saber que piensan los malditos vampiros? Pues tenemos la solución.
 Vayamos a la casa de Amanda ahora y descrubiremos lo nunca desrubierto.


- Está bastante ilusionada.- Afirmó Irene


- Claro, ¿y quién no?


- Yo, por ejemplo. No quiero morir tan joven a manos de un asqueroso murciélago chupa sangre. Paso, además estoy herida.


- Joder, Didi, ¡venga ya!


- Sí, Didi, vayamos, no nos cogerán con la rápidez de Alba.


- Es verdad.


- ¡Es verdad! Tiene mucha lógica ir a una casa llena de vampiros hambrientos. ¡Es de locos!


- Vamos, Didi.


Irene y Alba insistieron hasta convencer, pero no del todo, a Didi.


- Pero solo un poco y nos vamos cagando leches de ahí.


- Sí, pesada. Venga agarrate de mí.- Alba buscó a Ire con la mirada, así fracasando.-¿Irene?


Irene hizo una señal al final del largo y mugriento pasillo que daba a la vieja puerta. Alba llevo a Didi hasta allí e Irene se agarró de Albi y...Velocidad.

-:-



- ¡Matt, al fin llegas!- Le gritó su hermana abriendo la puerta.


- Oish, enana, qué mona.


Amanda le lanzó una ruda mirada a su ruin hermano y luego miró hacia el lleno portal. Cuatro chicos esperaban impacientes. Amanda sonrió.


- Pasad, chicos, os vais a congelar.


Los cuatro pasaron a una gran velocidad, la cuál sólo pueden realizar personas como las de su raza. Los vampiros. 


Amanda tambien hizo un ágil movimiento para cerrar la puerta y avanzar rápidamente hacia la roñosa, pero espaciosa cocina, dónde se encontraban todos los vampiros reunidos.


- ¡Oh, hijo, al fin con nosotros!


Matt sacó una cerveza de la nevera.


- Ya ves, madre.


-:-


- ¡Sshhhh! No agais ruido o se darán cuenta.- Susurró Alba tiritando


- Dios mío, qué frío.- Se quejó Didi


- Y qué lo digas.-Apoyó Ire


- Esperad, puedo oír algo.- Alba se apoyó en la puerta trasera, la de la cocina.


- No te apoyes tanto.- Irene se apoyó contra Didi y Didi contra Alba. Las tres escuchaban la conversación:


- Tenemos que buscar el libro, antes de que la hermandad de la luz lo haga.


- Sí, tienes razón, jefe, pero aún no lo hemos encontrado. La búsqueda está bastante difícil.


- ¡Me da igual, quiero ese maldito libro en mis manos! Lo perderemos todo, ellos ganarán la batalla.


- No os pongais así, señores, las vampiresas oscuras estamos haciendo lo posible para descubrir los 
planes de la hermandad de la luz y detenerlos antes de que hagan nada.


- Eso está bien, Caty, pero no es suficiente, necesitamos más información, mucha más.- La voz hizo una breve pausa.- Ustedes, jóvenes, ¿tienen algo?


Nadie respondió.


- ¿Adam?


- Padre, hoy conocimos a unas chicas bastante extrañas, quiero realizar una búsqueda, así que hablaré con mi amo, George


- Adam, déjate de tonterías y de chicas. ¡Hablo de algo serio!


- ¿Quién ha dicho que yo no? Esas chicas pueden solucionar nuestros problemas con el libro...Una de ellas tiene poderes. Si no aceptas mi petición, lo hará George, estoy seguro.


- ¿Cómo? ¿Poderes?


- Sí, jefe, esa lagarta puede ir a la misma velocidad que nosotros.- Interrumpió Matt


- Así que, poderes, ¿eh? Oh, valla, me habeis alegrado el día, chicos, os recompensaré. Adam, encargate de la búsqueda.


- Sí, padre.


Alba se movió un poco entre la presión de los cuerpos de Didi e Ire


- Chicas, me estais moliendo los pulmones y todo lo que tengo dentro.


- Perdona, Albi.- Se movió Didi


- Sí.- Se disculpó Ire.- Creo que deveríamos irnos


- No, todavía no. Me volveré a apoyar para...¡AAAAAHH!


Alba cayó sobre el trozo de la puerta roto. Todos los vampiros en la cocina onservaron el mumerito de Alba y la vieja puerta rota.


- Joder, macho, valla puerta ¿a quién se le ocurre dejar esta puta puerta?- Alba alzó la vista hacia arriba y vió un paisaje no muy bonito.- Yo...Hola, ja ja


Didi e Ire empezaron a reír.


- Oye, no hace gracia, maldita sea.



- A ti no, pero a mi sí, patosa.


- No te has visto. Bonitas bragas.


Ire y Didi reían, pero no se habían dado cunta de la precensia de aquellos vampiros ys su miradas clavadas en Albi.


- Bueno...Haya paz, eh...



Didi alzó la cabeza y soltó un ''mierda''. Irene, en cambio, se quedó callada.


- ¡PUTOS CHUPA-SANGRE DE MIERDA!


Alba se levantó y su humor había cambiado bastante. Didi se levantó como pudo por su fracturado tobillo, y cogió a Albi por los hombros.


- Estáte quita, ¿para qué gastar saliva si vamos a morir?


- Sí, morireis, pero no antes de torturaros.- Dijo un viejo sonriendo. Todos los vampiros sonrieron a la vez.


- ¡Le parecerá bonito!


- Albi, calla.- Didi le tapó la boca. Albi se defendió ágil y velozmente, cómo si de un vampiro se tratara.


- Dios, Albi, sueltame, no te emociones.


- ...Perdón...Esque no me controlo.- Soltó a Didi y miró a los vampiros.- Moriré con dignidad, cómo mi familia.


Irene se levantó.


- ¡Corre, Albi!- Irene cogió a Didi por la mano y salieron corriendo. Albi abrió los ojos como platos.


- ¿No tienes miedo de nosotros? No podreis llegar lejos, somos rápidos y...


- Bese mi culo, viejo verde.- Alba señaló su culo y en un segundo había desaparecido de aquella tenebrosa cocina, gracias a su extraña habilidad de velocidad.


- Esa chica...¿Esa chica es la que me decías, Adam?


- Sí, padre.


- ¿Y a qué esperais, jovenzuelos? Id tras ellas.


Los chicos salieron de aquella cocina antes que un pestañeo de ojos.







SPEED, because they're a vampires

3 comentarios:

  1. DIOS MIO DE MI ALMA
    SIGUE ESO YA! QUIERO EL PROXIMO MAÑANA MISMO
    xD DIOS ME ENCANTa ES UNA PASAdA

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  2. Albaaaaaa!!!! síguelo tía por favor, me encanta, se sale, la historia es trepidante y sabes k me encanta esto de ser vampiresa, eres una maldita genio, te adoro!!!!

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  3. Ahahahahaha, garcias a las dos. Los eguiré ya estoy con el 4. Ya sabía que te gustaría ser vampiresa, xDDD

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